La remisión de intereses comienza a funcionar

- 05 de octubre de 2018 - 00:00

Debe haber algunas excepciones, pero lo más probable es que a ningún empresario le interesa tener atrasos con el SRI, el IESS, o el Servicio Nacional de Aduana, la Agencia Nacional de Tránsito o con los gobiernos autónomos descentralizados.

La situación económica es fundamental para determinar las causas por las cuales se producen atrasos o moras en el pago de los aportes a los afiliados o en la declaración de los impuestos.

O como lo explicó a este diario el dirigente de la Cámara Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa, Christian Cisneros, los pequeños empresarios enfrentan problemas de liquidez debido a un bajo consumo y disminución de la actividad económica. El empresario asegura que entre 2014 y 2016 algunas empresas que fueron proveedoras del Estado empezaron a tener atrasos con el IESS y con el SRI.

Algo había que hacer para salir de esta complicada situación. Por eso el Gobierno, en la Ley de Fomento Productivo, vigente desde el 21 de agosto, estableció procesos de remisión en varias áreas. En el proceso se fijó un plazo, el año 2020, y un monto, $ 774 millones.

Hasta la fecha, tal como lo anunció el ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, se han recaudado $ 84 millones, lo que equivale a una respuesta positiva. De ese total, los mayores cobros provienen del SRI ($ 52,2 millones) y del IESS ($ 14,5 millones).

Debe quedar claro que la condonación se refiere solamente a los intereses, multas y recargos, por lo tanto, el capital que se adeuda al Estado se recupera completamente. De hecho, el pago completo del capital es la condición para acogerse a la remisión.

En el caso de las grandes empresas, el plazo para que se pongan al día vencerá en diciembre. Los grandes contribuyentes que en los últimos tres ejercicios fiscales hayan registrado ingresos superiores a $ 5 millones tienen un plazo de tres meses para ponerse al día en sus obligaciones.

Patricio Alarcón, presidente del Comité Empresarial, coincide con el criterio de los pequeños y medianos empresarios respecto al escenario de crisis de la economía. (O)