Reflexiones del BID sobre la economía ecuatoriana

- 04 de agosto de 2018 - 00:00

En el mundo no hay comercio de izquierda o de derecha, hay comercio sí o sí; en ocasiones los subsidios llegan a quienes no los necesitan, por ejemplo, al que tiene la piscina en la casa; Ecuador está empezando un proceso para atraer la inversión extranjera; nuestro país tenía un modelo de capitalismo de Estado y eso dejaba fuera a los empresarios.

Esas fueron algunas de las ideas que expresó en una entrevista con Medios Públicos el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, que llegó esta semana en una visita oficial, durante la cual dio a conocer un crédito por $ 190 millones, una vez que la Ley de Fomento Productivo se apruebe. Los préstamos del BID ascienden a $ 600 millones para 2018 y un financiamiento importante ha sido el del Metro de Quito, cuya construcción registra un avance del 70%.

El funcionario, que preside el BID desde octubre de 2005, considera que Ecuador se encuentra en un proceso de “abrazar la inversión privada”. Eso, según Moreno, se debe en gran parte al hecho de que Ecuador practica los temas de transparencia que en la economía son muy valiosos.

Para el presidente del BID es importante la apertura que Ecuador propicia con todos los bloques económicos mundiales y en ese sentido aplaudió la participación ecuatoriana en la cumbre de la Alianza Pacífico, que se llevó a cabo en México. Un dato expresado por el representante de la entidad financiera es que desde Canadá hasta Chile, nuestro país es el único que no tiene un acuerdo comercial con Estados Unidos, México o Colombia, y esto atrasa la inserción al resto de naciones del mundo.

El único camino para el crecimiento que tiene una economía del tamaño de la ecuatoriana es tener más comercio exterior; “es el único camino”, a criterio de Luis Alberto Moreno. Creando un entorno de atracción para que la inversión llegue, el país será atractivo al ingreso de nuevos capitales. Criterios interesantes y de peso, expresados por un funcionario internacional que confirma que la economía transita por el camino correcto. (O)