Reflexión y decisión con fundamentos

06 de mayo de 2011 - 00:00

Estas últimas semanas han sido de una intensidad inolvidable, pero no precisamente por la exposición pública revelada en todos los medios de comunicación.

El mayor éxito de la campaña por las diez preguntas de la consulta y el referendo es en la discusión hogareña, académica, universitaria, laboral, mediática y hasta legal sobre sus contenidos.

Cerca de mil debates registrados prueban que había una ciudadanía comprometida y empoderada con los temas.

Al margen de  las trivialidades de la vida política, desde hace tres años el Ecuador  discute sobre temas trascendentales: los cambios de paradigma en lo económico, social, obra pública, cultural y hasta en lo deportivo. Y ahora, en estas semanas, ese debate se acentuó para concretarlo en la polémica del rol de la justicia y la comunicación en este nuevo escenario, además de las visiones sobre libertades y derechos.

Vista a la distancia, esta coyuntura puede ser evaluada como un gran proceso de pedagogía política, en toda su complejidad, para incidir en la concienciación de la ciudadanía y en la ciudadanización de la política.

Sea cual fuese el resultado de este sábado, el saldo democrático es positivo y confronta a la tradicional tarea de mirar unos comicios como la disputa entre unos actores contra otros, sino de unas ideas en circulación y unos procesos democráticos en construcción.

Por lo mismo, mañana la decisión ya no es producto de una emoción o un impulso mediado por la propaganda y el show mediático.

Los indicios muestran que las reflexiones y decisiones informadas son las que mejor contribuyen al desarrollo político del Ecuador y de cualquier nación.

Por ahora estamos dando pasos gigantes en esa línea para que las nuevas generaciones recojan un legado menos contaminado de las mentiras como forma de disputa política.