Respaldo en Quito a Guaidó y al pueblo de Venezuela

- 29 de marzo de 2019 - 00:00

En Venezuela, una Asamblea legislativa ilegal nombró a un contralor de manera ilegítima; ese contralor decide inhabilitar al presidente Juan Guaidó de sus derechos políticos y civiles por un período de 15 años. No es realismo mágico, no. Es un síntoma más de la crisis que vive ese país gobernado por la insensatez política que atropella los derechos humanos y que rechaza el debate de ideas.

Coherente con sus postulados de no intervención en asuntos de otros Estados, Ecuador es uno de los países que ayudó a formar el Grupo de Contacto sobre Venezuela, que ayer en Quito congregó a embajadores y cancilleres de 16 países de América Latina y Europa para contribuir a la solución de la crisis humanitaria que ha desplazado a 3,4 millones de venezolanos a otros países.

La segunda cita de este grupo -la primera fue en Montevideo, en febrero pasado- fue presidida por la representante de política exterior y seguridad de la Unión Europea, Federica Mogherini, quien destacó los esfuerzos dirigidos al pueblo venezolano para que encuentre una solución “pacífica, democrática y venezolana” a la crisis mediante elecciones libres y creíbles.

Como se conoce, Venezuela registra varios procesos electorales en los cuales se ha comprobado la manipulación de resultados para consolidar al gobierno de Nicolás Maduro. Un ejemplo de eso es que las más recientes elecciones se llevaron a cabo sin representantes de la oposición.

El Grupo de Contacto se sumó al rechazo internacional tras la inhabilitación del presidente Guaidó. Esa decisión -se dice en un comunicado- no considera el debido proceso y es una demostración más de la naturaleza arbitraria de los procesos judiciales en ese país.

En la parte humanitaria de la declaración se expresa la preocupación por la vida de millones de venezolanos, en particular mujeres, niños, ancianos y pueblos indígenas debido a la falta de alimentos, sanidad y servicios básicos. Alineado en esta postura, el Grupo también reafirmó su compromiso de continuar la asistencia humanitaria, respaldado en resoluciones de las Naciones Unidas. (O)