Quito reacciona bien ante el fuerte temblor y prueba sus alarmas

- 11 de agosto de 2016 - 00:00

El fuerte sacudón de la tierra del pasado lunes, a más de la alarma natural, reveló la eficiente capacidad de respuesta de las instituciones y de los mecanismos de alerta y prevención. Aunque el susto se sintió solo en la capital, el país entero actuó de inmediato. Y es que el terremoto del pasado 16 de abril nos ha dejado más de una enseñanza.

Por lo mismo, no hay que bajar la guardia, se debe mejorar los procesos de prevención y también darle mayor peso al trabajo de los medios para actuar con responsabilidad. No faltan los alarmistas, pero cada vez son menos. Se sabe a quién oír y a quién acudir para recibir información. Y eso se agradece. Ya no estamos para jugar con la sensibilidad de la gente, y mucho menos con el riesgo para sus vidas.

No hay cómo dejar de lado la coordinación institucional y eso pasa porque cada uno cumple con lo que le toca y no hay celo ni vanidades. Por todo ello, lo ocurrido este lunes en Quito nos obliga a profundizar la prevención. Pero también no podemos olvidar que en Esmeraldas y Manabí continúa el trabajo de rehabilitación y reconstrucción. Para eso no hay límite alguno para avanzar. (O)