El Plan de Prosperidad logró recuperar confianza en el país

- 22 de febrero de 2019 - 00:00

Transcurrieron varios años para que nuevamente Ecuador obtenga créditos por montos importantes, que solo se otorgan cuando existen políticas claras sobre inversión, mercado exterior, programas sociales, etc. La lucha contra la corrupción es otra de las premisas que observan las multilaterales para otorgar créditos que suman $ 10.279 millones, en condiciones muy favorables, de no más de 5% de interés y con plazos de hasta 30 años.

Todo esto dentro del denominado Plan de Prosperidad que, como lo explicó el Presidente de la República, genera confianza porque Ecuador tiene gente trabajadora, emprendedora y seria, y eso fue bien evaluado por las más importantes organizaciones mundiales que apoyan los programas que tienen sustento.

Durante este año se recibirá el 40% del total asignado por seis organismos internacionales, más el Fondo Monetario Internacional (FMI) que, en total, va a desembolsar $ 4.200 millones. El primer destinatario de los fondos serán los más necesitados y el dinero brindará oportunidades de trabajo y empleo, como por ejemplo el teletrabajo para las madres con niños pequeños.

También permitirá cumplir con el plan casa para todos, ayuda técnica a personas con discapacidad, más escuelas y oportunidades de trabajo y empleo. “Hemos salvado la dolarización y hemos recuperado la democracia”, dijo Moreno cuando presentó el plan la noche del miércoles.

Tras este acuerdo inédito con los multilaterales, Ecuador se alejó del camino que en la actualidad sigue Venezuela, que vive una situación económica dramática. Aquí se ve a un gobierno decidido a tomar el camino de la prosperidad, que se manifiesta en la consolidación de políticas fiscales, estabilidad, fomento productivo y un manejo eficiente de nuestros recursos.

Como lo dijo el ministro Richard Martínez, el acuerdo no solo busca resolver un problema fiscal, sino también desarrollar reformas estructurales que apunten hacia una economía moderna y productiva. La confianza y la credibilidad del país son la clave para que el mundo nos valore mejor. (O)