El papá ecuatoriano en la época de la posmodernidad

- 16 de junio de 2019 - 00:00

Hoy es el Día del Padre en este país y en muchos otros del mundo. Esta celebración nació en EE.UU., cuando una mujer homenajeó a su padre, William Smarth, veterano de guerra.

Este diario tiene varios temas sobre la paternidad: Los padres de la patria y de la familia, los papás extranjeros, la nueva masculinidad y el portafolio gráfico de los padres en su diversidad. ¿Pero si trazamos una radiografía del papá de la posmodernidad que decimos? La edad para convertirse en el jefe de un hogar aumentó.

Los varones ya no se casan al salir de la secundaria o al terminar sus estudios universitarios, como ocurría hace una década. De los 3’810.548 hogares, el 71,3% es jefe de familia, según una encuesta del INEC. La mayoría, es decir, el 67% vive con sus hijos, y el 18% ha pasado por un centro de estudios superior. Sin embargo, esos avances numéricos no implican que el papá está más comprometido con la crianza de los niños.

Un ejemplo: el tiempo que les dedican a sus hijos es de apenas una hora a la semana para hacer las tareas de la escuela. Y solo 2,6 horas cuidan a sus pequeños porque tiene que ir al trabajo. Pero ¿existe un padre modelo? Pues sí, en esta era digital la Universidad de Harvard hizo una especie de vademécum sobre ese tema.

El centro de estudios superior de EE.UU. señala cinco puntos para convertirse en el mejor padre de todos: Lo primero es pasar más tiempo con sus hijos porque esas horas o días no se recuperan nunca. Los niños que crecen con padres ausentes tienen problemas afectivos y emocionales.

Otra recomendación de esa universidad estadounidense es que hablen con los hijos para conocerlos más y descubrir todas sus facetas. El tercer consejo es enseñarles a resolver problemas sin darles el resultado porque eso ayuda a que ellos aprendan a tomar sus propias decisiones. Otro punto es dar gracias a los hijos y reconocer sus logros en las escuelas, en los colegios y en otras actividades.

Y, finalmente, la Universidad de Harvard plantea que los padres dejen que sus hijos tomen conciencia de los problemas del mundo porque eso los hará comprender lo que sucede. (O)