Guayasamín, siempre de vuelta

- 09 de julio de 2019 - 00:00

Un centenario importante acaba de celebrar Ecuador. Oswaldo Guayasamín, uno de sus artistas más universales, ha sido recordado por la trascendencia de su obra pictórica y también por haber expuesto el sufrimiento de las grandes masas indígenas de América.

La Capilla del Hombre, su obra final que no pudo ver concluida, ha sido punto de peregrinación por estos días de cientos de personas. Sus 48 exposiciones individuales exhibidas en casi todos los museos de las capitales más importantes de América y Europa, justifican la atención que hoy todavía despierta en sus conciudadanos y en personas del mundo.

Un viaje por varios países de Latinoamérica le permitió percibir las condiciones de opresión en que se encontraban los pueblos indígenas y, definitivamente, ese tema fue adoptado como expresión distintiva de su arte. Su sangre quechua, de la que nunca renegó y manifestó total orgullo, prevaleció por encima de los prejuicios y la fama.

De ese periplo latinoamericano nació Huacayñan, su primera gran serie pictórica o por etapas. Esta palabra proviene del idioma kichwa y significa “el camino del llanto” que plasmó en 103 cuadros.

Las crisis y las guerras también ocuparon su quehacer y un gran ejemplo fue La edad de la ira, su segunda serie pictórica que se basó en la violencia y en las guerras dentro de un siglo al que calificó como uno de los más terribles en la historia de la humanidad.

Junto al tema indígena, el hecho de plasmar en sus obras lo que el ser humano es capaz de hacer con las guerras puede ser el legado más importante de quien ha sido nombrado como el Pintor de Iberoamérica.

Aunque en Ecuador su obra artística es conocida y apreciada, Guayasamín merece que se lo estudie por su marcado humanismo, que lo llevó a plasmar en sus obras intensas manifestaciones sobre el dolor y la violencia.

Por ello su histórica sentencia: “Volveré” hace que lo sintamos como una presencia necesaria dentro de lo que aún queda por hacer para superar la desigualdad y la exclusión. (O)