"Más conciencia y menos violencia en los colegios"

- 25 de junio de 2018 - 00:00

Resulta difícil entender que en un colegio de mucho prestigio en Quito, el profesor que castigaba a los alumnos con algo parecido a una vara y que fuera separado del plantel ahora sea respaldado por los mismos estudiantes para que regrese. No solo recibió el apoyo de los estudiantes, sino también de los familiares, quienes se sumaron a las acciones de protesta para que el profesor castigador retornara y siguiera dictando sus clases. La escena del castigo, que se viralizó a través de las redes sociales, era común en el siglo pasado bajo el absurdo lema: “la letra con sangre entra”, pero a estas alturas de metodologías que valoran las destrezas, la inteligencia, etc., una actitud de castigo es poco entendible. Precisamente, bajo la idea de desterrar todo acto de violencia en los planteles de educación, se puso en marcha el desarrollo de equipos antiviolencia para evitar enfrentamientos entre estudiantes, riñas afuera de los colegios y varias otras acciones que denigran a los jóvenes en la etapa más importante de su formación. El Ministerio de Educación presentó en el Liceo Panamericano de Guayaquil la campaña “Más conciencia, menos violencia. Basta de bullying”, que tiene el propósito de erradicar toda forma de violencia en los planteles de educación secundaria. El ministro de Educación, Fander Falconí, explicó que se quiere detectar situaciones difíciles en los centros educativos. Cada 15 días se abrirán espacios de análisis para abordar las conductas de los estudiantes y así generar acciones de prevención.

Todo lo que se haga merece el respaldo de la sociedad que rechaza la violencia. “En algún momento nuestro país debe ser declarado libre de los espacios de violencia”, manifestó el ministro Falconí. Se refirió a una encuesta internacional elaborada por la Unicef y el Ministerio de Educación que señala que seis de cada 10 estudiantes han sido víctimas de algún tipo de violencia, y uno de cada cinco alumnos de acoso escolar. Las burlas, los insultos y los chistes malsanos marcan la personalidad de los jóvenes, por eso es tan importante desterrar toda clase de violencia en los colegios. (O)