Los cambios se sienten en la ONU

23 de septiembre de 2011 - 00:00

La imponente ciudad de Nueva York acoge, por un año más, la sexagésima sexta sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, una cita planetaria que, en esta ocasión y sin lugar a dudas, estará marcada por el conflicto palestino-israelí, que lleva décadas de confrontación y -lo más penoso- decenas de miles de muertos.

Barack Obama, presidente de los Estados Unidos,  disertó el martes y no sorprendió a nadie su reiteración a la postura planteada en los últimos días respecto a  que el organismo  acepte la iniciativa palestina de buscar, a través del Consejo de Seguridad, el reconocimiento de   Estado, pues, según expresó:  “La paz no vendrá de resoluciones y declaraciones en la ONU, sino de las negociaciones directas entre israelíes y palestinos”.

El discurso, como era de esperarse, decepcionó a muchos de los asistentes que, una vez más, percibieron las presiones que ejercen Estados Unidos e Israel sobre este sensible tema. Sin embargo, el resto de discursos da señales de que algo está  cambiando en esta cita ecuménica.

El primero en demostrarlo fue Ban Ki-moon, secretario general de la ONU,  quien -a pesar de la oposición surgida  desde la Casa Blanca- fue enfático al señalar que el organismo está de acuerdo en que los palestinos tengan un Estado. Otra declaración contundente fue la de la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, quien en la apertura de su discurso aseguró: “Ha llegado el momento de tener representada a Palestina a pleno título”.

Una a una las interlocuciones que prosiguieron a la de Obama fueron mostrando que la tesis que hoy tiene previsto proponer el presidente palestino, Mahmud Abás, tendrá acogida. Aunque aún resta la última y  más difícil de las batallas: lograr consenso en el Consejo de Seguridad de la ONU.

No debemos olvidar que las decisiones de este organismo, integrado por 15 países, se toman por mayoría de al menos 9 miembros y sin que ninguno de los 5 permanentes (EE.UU., Rusia, China, Francia, Gran Bretaña) vote en contra. Pero las cosas están cambiando y las señales son cada vez más transparentes.