Un llamado a liberarse de las cadenas de la discriminación

05 de noviembre de 2018 - 00:00

La sesión solemne por los 198 años de Independencia de Cuenca estuvo marcada por los recuerdos de lo que significó ese proceso, liderado por Antonio José de Sucre, que ocurrió 25 días después de la gesta de Guayaquil. Junto a Sucre se destacaron otros ilustres cuencanos que dejaron la comodidad para apoyar la liberación de lo que es hoy la tercera ciudad de Ecuador. El Presidente de la  República acompañó a las autoridades locales para solemnizar el acto en un día muy especial para esa ciudad, que ya comenzó con los recorridos de prueba del tranvía que en pocos meses más entrará en funciones para dar a los cuencanos un servicio de transporte público sostenible. Como se sabe, el tranvía sufrió un atraso en su construcción, pero el Gobierno financió gran parte del proyecto, entregó terrenos que pertenecían a las Fuerzas Armadas y ejecutó trabajos mediante la Empresa Eléctrica valorados en $ 10 millones.

En la parte política del mensaje, Lenín Moreno afirmó que el proceso de independencia continúa en la actualidad bajo otras lecturas. Liberarse de las cadenas de la pobreza, del atraso y de las desigualdades sociales, de la discriminación y de los prejuicios. Y también un llamado a liberarnos de aquellos que todavía pretenden “dominarnos con la prepotencia, la mentira y la corrupción”. Frente a esto, la fuerza de la verdad y de la justicia, pero juntos, insistió el Jefe de Estado. En Cuenca se escuchó a un Presidente que tiene claras cada una de las responsabilidades y atribuciones que la Constitución le permite.

Los casos de corrupción y de abuso del poder, a criterio de Moreno, indignan al país. Los que hoy se fugan -explicó- hace apenas dos años tenían todo el poder y se creían “intocables”. El Presidente también aprovechó la ocasión para recordar el aporte a la diplomacia del cañarejo José Peralta, precursor del liberalismo y canciller de Alfaro; y al cuencano Manuel Antonio Muñoz Borrero, reconocido por Israel como el diplomático que salvó a muchos judíos del Holocausto. Y en la cultura destacó el centenario de César Dávila Andrade y el apoyo del Gobierno Nacional a la XV edición de la Bienal de Cuenca que ya alcanza un prestigio internacional. (O)