Un vistazo a los primeros 365 días de Lenín Moreno en el poder

- 23 de mayo de 2018 - 23:30

Hoy es el día en que los ecuatorianos conmemoramos la Batalla de Pichincha de 1822, comandada por el general Antonio José de Sucre, que selló la libertad  de Ecuador del dominio colonial español. Es una de las fechas más emblemáticas de la historia nacional y es también la que marca el inicio y el fin de los gobiernos o la rendición anual de una gestión gubernamental y administrativa.

Este 24 de mayo señala el primer año de gestión de Lenín Moreno, que podría resumirse en 365 días de vértigo político debido al quiebre del partido que lo llevó al poder; la caída del Vicepresidente por un escándalo de corrupción y el retorno del carácter fiscalizador de la Asamblea Nacional.

Fue también un año de grandes decisiones de índole económica al constatar que “la mesa no estaba servida” y había que ajustar las cuentas; y también la confirmación de que la frontera norte estaba abandonada, lo cual derivó en la decisión de asumir el control y seguridad en la extensa zona donde grupos de narcotraficantes y delincuentes operaban en completa libertad.

En un trabajo especial de los diarios públicos EL TIEMPO y EL TELÉGRAFO se resume la gestión del Presidente de la República en materia internacional, comercial y también en lo social, con un fuerte impulso a la atención integral a las personas con discapacidad llevado a cabo por Las Manuelas, los ministerios del área social y por la esposa del Presidente, Rocío González.

Además de lucha frontal contra la corrupción que había sembrado la constructora brasileña Odebrecht, el Jefe de Estado fue drástico con la ineficiencia dentro de su gabinete y por eso cambió a varios funcionarios.

Una política internacional clara respecto a los derechos humanos y de no injerencia en asuntos que competen a otros países; una consulta popular y referendo aprobados mayoritariamente y el reciente envío a la Asamblea de un proyecto de reforma a la Ley de Comunicación, que incluye la eliminación de la Superintendencia de Comunicación.

Una gestión que se sintetiza en un liderazgo político diferente, sin histrionismos, coherente y muy efectivo. (O)