La parroquia Posorja necesita una intervención integral

- 06 de mayo de 2018 - 00:00

Posorja es una de las parroquias rurales que tiene Guayaquil, las cuales comparten un denominador común: falta de servicios básicos. Esta localidad fue noticia esta semana por la escasez crónica de agua potable.

Y esa situación resulta paradójica cuando allí mismo se desarrolla uno de los proyectos de inversión más importantes para el cantón y el país. Se trata del puerto de aguas profundas, cuya construcción se inició el año pasado, en una ceremonia que contó con la presencia de funcionarios nacionales y locales.

Ciertamente, la obra dará trabajo a sus habitantes, pero ellos necesitan más que un trabajo digno. No es posible que esa comunidad ancestral albergue una infraestructura de semejante tamaño e importancia y carezca del líquido vital.

La empresa Interagua es la concesionaria del servicio en el cantón Guayaquil, pero Posorja tiene la particularidad de estar más cerca de otro cantón: General Villamil Playas. Por ello, es la proveedora de esa localidad, Hidroplayas, la que le lleva el agua para que la concesionaria de Guayaquil la distribuya. Esa relación dio paso a las excusas ante la protesta de la población y a que funcionarios de ambas entidades se culpen mutuamente por la falta de agua en la parroquia. Mientras tanto, la población corre detrás de los tanqueros, que, como es conocido, encarecen el precio del producto.

Es urgente que Interagua e Hidroplayas se pongan de acuerdo y resuelvan sus diferencias, porque están tratando con uno de los derechos fundamentales de los ecuatorianos: el acceso a agua limpia. Si eso no ocurre, el Alcalde debe intervenir, y si no, la Secretaría Nacional del ramo.

Si Posorja alberga uno de los proyectos que darán forma al futuro de Guayaquil, como pretender ser uno de los puertos de aguas profundas más importantes de la región, entonces no solo debe preocupar el buen estado de las carreteras para llegar allá, sino también que la calidad de vida de la población local mejore. Aquello implica la dotación de servicios básicos, como alcantarillado, calles adecentadas y acceso a educación y salud gratuitas. (O)