La ONU debe acoger a Palestina

25 de septiembre de 2011 - 00:00

Pocas veces los plenarios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) concitan tanto interés. A veces, dicen los corresponsables, provocan muchos bostezos. El de este año ha tenido varias intervenciones trascendentes y propositivas, poco destacadas por la prensa. Por ejemplo, la propuesta de República Dominicana de cobrar un impuesto a las transacciones financieras internacionales para combatir el hambre, la pobreza y aportar a la educación de los países menos atendidos por sus gobiernos e instituciones internacionales.

Y con esa y otras más, el tema de mayor atención fue Palestina. Los líderes de Israel y Palestina pusieron un pie afuera del dogmatismo y avanzaron a una solución mucho más sensata a un problema complejo. De hecho, el único que no tolera una autodeterminación absoluta, una gestión política sin tutelaje ni neocolonialismos, es el Gobierno de los Estados Unidos. Barack Obama, en su intervención, dejó claro que la política de su país sobre este tema no ha variado.

Lástima por ellos, porque el mundo ahora camina menos atado a esos postulados, que se justificaron como parte de la Guerra Fría, pero terminada aquella, no tienen ningún sentido.

Lo valioso es que la comunidad mundial, incluido Ecuador, respaldan el Plan de Adhesión de Palestina al seno de las Naciones Unidas, sobre la base de las fronteras del 4 de junio de 1967. Con ello se abre una posibilidad enorme de construir la paz entre dos naciones, donde los enfrentamientos armados han dejado decenas de miles de muertos. Pero sobre todo, se haría un reconocimiento efectivo a una demanda histórica soberana, de autodeterminación y para cerrar un capítulo triste de nuestra contemporaneidad.

Si lo acordado ayer (hacer un acuerdo final de paz antes de fines de 2012) se cumple, efectivamente estaremos viviendo un cambio de época porque, simbólicamente, Israel y Palestina son la prueba de que la paz es producto de voluntades pensadas en sus pueblos, sin afectar sus principios.