La mala práctica política que significan los “camisetazos”

- 13 de septiembre de 2018 - 00:00

Previo a un proceso electoral como el que se avecina, los “camisetazos”, esa vieja práctica de cambiarse de partido, abundan. Y eso ocurre porque el cálculo político es el eje de estas decisiones, cuando lo que debería primar es la búsqueda de servir, de mejorar las condiciones de vida de los ecuatorianos.

Como si se tratara de un cambio de equipo de fútbol, de allí viene la palabra “camisetazo”, concejales, alcaldes, asambleístas se desafilian de una agrupación política y pasan a otra. Y para ello se llenan de justificaciones: desacuerdos con el manejo interno del partido es la más común.

Pero lo que en realidad esconde esta decisión, en la mayoría de ocasiones, es que no se logró el apoyo del líder de la agrupación para buscar una determinada dignidad. Y como hay otro movimiento presto a hacerlo se produce la “transferencia”.

Parece una jugada normal, pero en realidad es un golpe al sistema de partidos que sirve de base para cualquier democracia. Las agrupaciones políticas tienen ideología, que no es más que el método para alcanzar el bienestar ciudadano. A partir de allí capta militantes que con el paso del tiempo se transforman en líderes capaces de lograr la representación colectiva.

Así debería ser, pero eso evidentemente no ocurre. Los partidos hacen fichajes de personas que consideran populares y por ende pueden ganar los comicios. No hay formación ideológica porque los líderes manejan las agrupaciones como empresas, de manera vertical.

Parecería un detalle, pero es preciso cambiar esta forma de hacer política porque eso implicará un mejor servicio a los ciudadanos e incluso disminuir los niveles de corrupción en la función pública. La educación es primordial en esta tarea y también los organismos encargados de velar por el buen funcionamiento del sistema de partidos, específicamente la Función Electoral.

De esa manera, el electorado tendrá en claro por quién vota y cuál es el pensamiento del candidato, que es el que guiará sus acciones. (O)