La fraternidad y la solidaridad se conjugan con la expiación

- 23 de diciembre de 2018 - 00:00

Mañana es Navidad, una de las fechas más importantes del catolicismo. La celebración de esa religión, que tiene 1.299 millones de fieles en el mundo, según el Anuario Pontificio 2017, es una de las más esperadas en el año. El nacimiento del Niño Jesús se conmemora de manera espiritual con un mensaje a la unidad y a la familia.

Esa espiritualidad está ligada a pensar más en el otro que en sí mismo, dice la Iglesia. El padre Pedro Niño, quien es el Director Nacional del Instituto Radiofónico Fe y Alegría, que cumple 45 años de labor en la alfabetización de los adultos de clase popular en Ecuador, dice en una entrevista con este diario que la Navidad es la invitación de Jesús para buscar un camino de fraternidad, amistad y cariño. “Él nos dice: ‘Lo que quieras para ti, quiérelo para los demás’”, señala el jesuita.

Esas palabras llaman a la reflexión y a la calma, a dar una tregua y a dejar atrás el individualismo y egoísmo, para abrir el corazón a los demás, aunque sea solo en estos días de fiesta religiosa. Por ejemplo, ¿por qué no empezar con los migrantes venezolanos que viven en las calles de las principales ciudades de este país? Una pequeña muestra de esa apertura es ser comprensivo con ellos y no maltratarlos ni mirarlos con odio. Estos huéspedes son víctimas de un gobierno populista y de un sistema que llevó a la debacle económica y social a uno de los países con la mayor reserva de petróleo en el mundo. Otro ejemplo de apertura: ¿por qué no abstenerse de derramar odio, insultos y amenazas en las redes sociales? A veces ese mundo virtual da miedo y parece un ring de boxeo que saca lo peor de los “tuiteros” o “facebookeros”.

Pero en esta Navidad, el padre Niño también llama a repensar y renovar la propia Iglesia. El clero está involucrado en escándalos de abuso sexual a menores, que además han sido ocultados. Para él no es posible callar ni esconder esos delitos y es necesario expulsar a esos sacerdotes. La expiación empieza en casa propia. (O)