La FAE inauguró vuelos logísticos a la isla Isabela

- 16 de junio de 2018 - 00:00

La isla Isabela es la más grande de todas las que forman el Archipiélago de Galápagos con 4.588 kilómetros cuadrados. Debe su nombre a la reina Isabel I de Castilla y tiene una población cercana a los 2.500 habitantes. Como dato curioso es la única, del total de 13 islas, que es atravesada por la línea equinoccial que divide los dos hemisferios.

Entre sus principales atractivos turísticos están los pingüinos, los cormoranes, iguanas marinas, piqueros, pelícanos y lobos marinos, también hay abundantes cangrejos rojos. En las faldas y calderas de los seis volcanes que tiene esa isla, que cuenta con una original vegetación, se observan halcones de Galápagos. Como todos conocemos, la Unesco declaró a las islas Galápagos como Patrimonio Natural de la Humanidad, en 1979.

Esa isla recuperó esta semana los beneficios de los vuelos logísticos, conocidos también como de acción cívica, que permiten a los colonos viajar de una isla a otra a precios populares. Los vuelos se habían suspendido en junio de 2015 por razones presupuestarias y porque la pista necesitaba ser reparada. La Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) inauguró esos vuelos con un avión Casa C295M.

Se trata de una buena noticia que no tiene la misma atención que temas relacionados con el turismo o con la conservación de las especies; pero los habitantes conocen la importancia de estos vuelos. En el vuelo inaugural desde otras islas participó el comandante general de la FAE, Patricio Mora, quien explicó que en 1963 se realizó el primer vuelo logístico hacia Galápagos -a la isla Baltra- donde se había inaugurado una base aérea.

La presidenta del Consejo de Gobierno de Galápagos, Lorena Tapia, explicó que la pista reparada se constituye en una vía expedita para afrontar situaciones de emergencia y de respuesta inmediata en eventos naturales o de emergencias médicas. Es importante todo el trabajo que se hace para conservar ese patrimonio mundial, pero también es prioritaria la atención a sus habitantes, por eso, lo que hace la FAE es digno de ser destacado. (O)