58 millones de brasileños se decidieron por Bolsonaro

- 30 de octubre de 2018 - 00:00

En todas las democracias del mundo, en las que existen elecciones libres y los presidentes tienen fecha de entrada y de salida del poder, la mayoría de votos es lo único que decide quién gobernará. Si es de izquierda, de derecha o de centro es irrelevante frente a la voluntad popular manifestada en las urnas.

Así ocurrió en Brasil y así debe entenderse el hecho de que casi 58 millones de brasileños sufragaron por el excapitán del Ejército Jair Bolsonaro, un personaje que no es nuevo en la política porque entró hace tres décadas y cuyo discurso con tintes xenófobos, mesiánicos y homofóbicos arrojaron una enorme preocupación dentro y fuera de Brasil.

El resultado está escrito y Bolsonaro asumirá el poder el 1 de enero próximo por un período de cuatro años. Son muchos los factores que confluyeron en ese país para que los electores hayan preferido a ese candidato y no a Haddad, nominado desde la cárcel por el expresidente Lula da Silva.

Como dice el matutino O Estado de Sao Paulo, si hace un año alguien se hubiera atrevido a decir que Bolsonaro podía convertirse en presidente de la mayor economía sudamericana “hubiese sido ridiculizado”. Bolsonaro capitalizó para sus intereses todo el desencanto por el Partido de los Trabajadores que gobernó durante tres lustros.

Las sospechas de corrupción en el imaginario de la gente no fueron borradas en las urnas, a pesar de que el candidato del PT salió “limpio” de sospechas, al contrario de lo ocurrido con sus excompañeros de partido, acusados de corrupción en los casos Odebrecht y Petrobras.  

Como ocurre siempre en la política, una cosa es la campaña y otra ponerse a gobernar, en su primera salida pública en Río de Janeiro se comprometió a defender la Constitución, la democracia y la libertad. La verdad -dijo- será la luz que ilumine el rumbo de Brasil.

Los mercados reaccionaron con cautela, el Bovespa, donde se cotizan los títulos de las principales empresas brasileñas, subió 2,46% y el dólar bajó casi 1%. Los operadores bursátiles consideran probables algunas reformas destinadas a una mayor apertura comercial. (O)