Indulto para Eulalia Sanipatín y bálsamo para los ecuatorianos

03 de agosto de 2020 - 00:00

La noche del  sábado 1 de agosto, el presidente de la República, Lenín Moreno, firmó el indulto que dejó en libertad a María Eulalia Sanipatín, mujer invidente que a sus 73 años había sido trasladada a la Penitenciaría de Guayaquil por un delito de peculado cuyo monto no superaba los 700 dólares. La noticia  llegó a través del propio Presidente y fue como un bálsamo para la ciudadanía, que contuvo la respiración cuando se enteró de este caso. 

Twitter también sirve para propalar derechos y denunciar injusticias, comentaba la comunidad tuitera después de leer en la cuenta del Presidente un mensaje que daba cuenta de que había firmado el Decreto  Ejecutivo 1115 que concedía la figura del indulto a Eulalia. "Es mi deber velar por las personas privadas de la libertad en condiciones de vulnerabilidad. ¡Justicia que tarda, no es justicia", decía.  

Este caso trascendió la esfera privada luego de que se hiciera viral una foto donde se apreciaba el traslado de  María Eulalia al centro de reclusión, acompañada de una policía y una de sus hijas.  María Eulalia había sido detenida el 27 de julio, tras la condena a 8 años de prisión que recibiera por el delito de peculado en el año 2012, cuando trabajaba como cajera en el hospital infantil Francisco Ycaza Bustamante.

Pero su caso tocó las fibras porque, al margen del delito que pudo haber cometido, se trataba de una adulta mayor que, además de superar los 70 años, es invidente y diabética, atenuantes que le hubiesen concedido la gracia de cumplir su pena bajo arresto domiciliario, como la ley estipula.

La figura del indulto es una medida especial de gracia por la cual la autoridad competente perdona a una persona, toda o parte de la pena a que ha sido condenada, en virtud de una sentencia en firme. Viene del latín indultus (concesión, permisividad), que surge del verbo indulgere (ser indulgente o benevolente, hacer una concesión, tener largueza). 

Pero no es la primera vez que el Presidente de la República concede un indulto; en el mes de junio de 2017, Patricio Marcelo Meza, ambientalista detenido en  junio del mismo año en Puyo, recibió este beneficio, el primero de este Gobierno,  luego de que fuera condenado a seis meses de prisión por ataque y resistencia durante el paro indígena de agosto del 2015. 

En 2019 también fueron beneficiados con la figura del indulto presidencial  6 ecuatorianos y 2 colombianos privados de la libertad en Tulcán que afrontaban penas por el delito de contrabando de combustible subsidiado en Ecuador.

El caso de María Eulalia sensibiliza a la sociedad ecuatoriana que tiene en la retina una escena que causa escozor: personajes de la política con grandes fortunas, producto de la corrupción,  paseándose orondos con recursos mal habidos. 

María Eulalia merecía una oportunidad y el Presidente se la ha concedido.

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