Un golpe a la cultura e historia de Brasil y Latinoamérica

- 05 de septiembre de 2018 - 00:00

La tragedia ha golpeado a Brasil: un incendio consumió su museo nacional.

El fósil humano más antiguo de la región; una importante colección del antiguo Egipto; documentos históricos para los brasileños, y vasijas de culturas originarias fueron reducidos a cenizas. El imponente edificio, hogar de  emperadores brasileños porque luego de la independencia de Portugal el país tuvo una etapa monárquica, también se quemó.

Las pérdidas son incuantificables, no solo para Brasil sino también para los sudamericanos y en definitiva para el mundo porque el museo albergaba sarcófagos egipcios y osamentas de animales prehistóricos.  

Ahora el esfuerzo debe concentrarse en evitar que ocurran desgracias de este tipo. Las turbulencias económicas de la región tientan a sus funcionarios a recortar el gasto a la cultura y ahora presenciamos las consecuencias de tales decisiones. Los pueblos de Sudamérica necesitan identidad cultural, constantemente postergada en su proyecto nacional.

Brasil le asignó el presupuesto más bajo al museo de Río de Janeiro: los sistemas de ventilación estaban deteriorados, al igual que las alarmas contra incendios. Estos repositorios exigen normas de seguridad  severas porque los papeles viejos son altamente inflamables.  

El gobierno de Michel Temer tiene la obligación de revisar todos los museos para dotarlos de la tecnología necesaria, tarea que debe imitar Latinoamérica, cuya historia y pluriculturalidad abarca un acervo invaluable. La región tiene un pasado rico, de manera que preservarlo es imperativo para las actuales y futuras generaciones que merecen saber de dónde vienen.

Ojalá el palacio pueda reconstruirse porque la estructura es parte de la historia brasileña. Lo que había adentro ya está perdido, pero el edificio puede aún recuperarse. Hacemos votos porque el Gobierno del gigante sudamericano desembolse los recursos necesarios para levantar nuevamente el inmueble y preserve los otros museos repartidos a lo largo del país. (O)