Un giro en la investigación del accidente de un autobús

- 18 de agosto de 2018 - 00:00

No era normal que un autobús que salió de Neiva, Colombia, que debía entrar a Ecuador por el paso internacional de Rumichaca, terminara ingresando por Lago Agrio, donde no se exigieron los permisos o la hoja de ruta. Nadie entendía qué hacía ese vehículo ni cuál era su destino final.

Muchas interrogantes, dudas e hipótesis fueron presentadas antes de concluir que en su interior, en un compartimento muy bien disimulado, se escondía cerca de media tonelada de marihuana creepy (o cripy), que tiene un contenido mayor de THC (sustancia que causa reacción más relajante a los consumidores) que la convencional. El dueño de la droga aún se desconoce, y el chofer falleció en el accidente ocurrido en la madrugada del martes en Papallacta.

Fueron 23 fallecidos, entre colombianos, ecuatorianos y venezolanos, en una de las peores tragedias ocurridas en esa peligrosa vía. La sorpresa de ese viaje fatal fue encontrada dos días después, entre los fierros retorcidos del vehículo de transporte; y otra vez se encendieron las alertas sobre los alcances del narcotráfico, que continúa su acoso sobre nuestro territorio, pese a las acciones emprendidas por las autoridades nacionales, especialmente en la frontera norte de Esmeraldas.

La ruta de la droga se reinventa y por eso es importante que se investigue a fondo el accidente del autobús colombiano a partir de las primeras pistas que dio la Policía, después de extraer los paquetes de droga que se encontraban camuflados en el piso del autobús, que no es el primero, porque otros tres vehículos anteriormente también transportaron algún tipo de estupefaciente.

El general Carlos Alulema, director nacional de la Policía Antinarcóticos, comentó que no fue fácil encontrar la droga porque los compartimentos en donde fue escondida estaban muy bien pegados a la estructura del vehículo. En una revisión rutinaria es prácticamente imposible que sea detectada y lo que en principio fue justificado como un viaje de turismo, finalmente derivó en el hallazgo de 579 kilos de droga que fueron valorados en $ 1,7 millones. (O)