Casi medio siglo después

- 17 de julio de 2019 - 00:00

Han pasado 47 años desde la última vez que la reunión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se realizó en Ecuador. El que la ciudad de Guayaquil haya sido elegida como sede, es una muestra de que el país vuelve a estar en el radar de los organismos internacionales de crédito.

En reuniones informales que comenzaron el lunes 15 de julio y que se extenderán hasta hoy, miércoles 17 de julio de 2019, más de medio millar de delegados de 48 países han hablado de los problemas que aquejan a la región y han planteado soluciones a la pobreza, a la falta de empleo, a la migración y a otros temas que nos son comunes.

Ecuador ha logrado rehacer su relación con el BID, organismo que apoya financieramente programas de desarrollo social, vivienda, educación y actividades que ayudan a mejorar la calidad de vida de la población.

Durante el gobierno de Lenín Moreno, Ecuador ha recibido 15 préstamos con garantía soberana por un monto superior a los $2.313,6 millones, además de 38 cooperaciones técnicas por $ 10,6 millones, cantidad en la que se incluyen las cooperaciones brindadas al Gobierno Central, gobiernos autónomos descentralizados, y otros organismos relacionados con el desarrollo productivo y social.

Ecuador ha vuelto a ser tomado en cuenta por las multilaterales y la cita de Guayaquil es una muestra de ello.  

La elección del ministro de Finanzas, Richard Martínez, como gobernador del encuentro, postulado por Colombia, con el apoyo de Chile y con la sugerencia de España de que sea por unanimidad, es una muestra de que los esfuerzos del país por ordenar sus finanzas son bien vistos por la comunidad financiera internacional.

El mensaje de apoyo de los demás miembros del BID está claro. Los sectores público y privado de Ecuador deben caminar juntos para sacar al país de la crisis, esa es la vía. (O)