El fin del modelo autoritario en la educación es urgente

- 11 de diciembre de 2018 - 00:00

Es una verdad de Perogrullo que la base para que una sociedad funcione bien está en la educación. Por eso es tan importante que esa sea la prioridad de todas las políticas públicas; y en ese sentido se puede interpretar la reciente decisión del Presidente de la República de nombrar Ministro de Educación a una persona como Milton Luna que, precisamente, ha trabajado siempre al lado de las ciencias, de la historia, de la cultura; ha sido consultor de la Unicef y de la Unesco y cuenta con conocimientos sólidos para cumplir uno de los tantos objetivos del Gobierno Nacional en materia social y educativa.

En un diálogo reciente con este diario, Luna calificó de “locura” la posibilidad de desmantelar las escuelas del milenio, pero advirtió que deben administrarse de mejor manera.

Previamente, el nuevo Ministro de Educación criticó el modelo que rige desde 2007 por “patriarcal y autoritario”. Lo que sí está claro es que, si hubo algunos avances en materia de educación, se debe continuar con el trabajo. En el caso de esas escuelas es partidario de utilizar mejor la infraestructura. Se debe construir un modelo de gestión alternativo ligado al modelo educativo.

En el anterior Gobierno, a criterio de Milton Luna, se crearon enormes problemas, se redujeron escuelas rurales y eso fue “un error de concepto”. Con ideas planteadas por los padres de los escolares se está levantando información para la reapertura de escuelas en los sectores rurales. La nueva escuela, dijo, arrancará por los más pobres localizados en las zonas rurales.

Luna apunta hacia la calidad de la educación, no cualquiera, sino con fundamento en los derechos humanos; y para eso se necesita a profesores formados en esa materia, que sean flexibles, democráticos, con una pedagogía moderna y que incentiven el diálogo.

Una política pública, principalmente que tenga que ver con la educación, debe sustentarse en la participación democrática de la gente. Y tan importante como todo lo anterior, escuchar la voz de los estudiantes y construir una sociedad de paz. (O)