Esa rara sintonía en tiempos electorales entre “opositores”

20 de julio de 2012 - 00:00

Podría ser el reflejo de una estrategia bien montada o por lo menos una iniciativa muy sintonizada: los dirigentes de las cámaras, los opinadores de los medios, los dirigentes políticos y los analistas se esfuerzan todo el tiempo por denostar la realidad, cruda y palpable, para construir una sola verdad.

Un alto dirigente de las cámaras habla de lavado de dinero con Irán, pero no muestra pruebas de sus aseveraciones. Un entrevistado frecuente de la televisión acusa de corrupción a los tres miembros del Consejo Nacional de la Judicatura. Un editorialista habla del fraude institucionalizado para las próximas elecciones.

Un precandidato presidencial habla de que la pobreza es mayor y también dice que la economía está prácticamente estatizada. Los dirigentes de las corporaciones mediáticas comerciales se esfuerzan todos los días para sostener que la libertad de prensa y de expresión desaparecieron de Ecuador. Todo eso como si nada.

Por lo visto no hay duda de que empezaron la campaña y para ello deben mentir, estimular el morbo, exacerbar la violencia, manipular las cifras y hasta generar procesos “informativos” para calumniar contra todo lo que huela a oficialismo.

Lástima que sean ellos los que acusen a su rival de todo ello. Y para eso recurren el típico argumento: “más mentiroso serás tú”. Más  lástima aún que sean ellos quienes, manipulando las cifras de la realidad, aspiren a gobernar.

De hecho, algunos de ellos ya lo hicieron cuando gobernaron y por eso hasta los destituyeron, ahora esos partidos no existen. Mucha tristeza causa, asimismo, que quienes se autocalifican de izquierda ahora coincidan en mucho con la derecha, proclamándose opositores. No sienten ninguna vergüenza de coincidir con tal de ganar las próximas elecciones, pero se olvidan de que los procesos de cambio no van por la derecha.

Medios Públicos EP