Erradicar el trabajo infantil y rechazar la violencia

- 08 de junio de 2018 - 00:00

Las políticas públicas en materia de la infancia requieren de un trabajo cuidadoso, de una planificación integral y, a largo plazo, de todos los recursos necesarios para cambiar la situación actual.

El Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES) se ha propuesto una serie de iniciativas que incluyen acciones innovadoras frente a una realidad de violencia y abuso en contra de la niñez. Este es el diagnóstico: el 33% de niños y niñas es golpeado en el interior de los hogares, el 47% de los padres todavía usa el castigo físico como una forma de cambiar o mejorar conductas, el 21% de los menores sufre abuso sexual y, de ese porcentaje, el 80% de los casos ocurre dentro del núcleo familiar.

Ahora los menores tienen la posibilidad de interponer sus quejas sobre abusos o maltratos directamente a un Comité de los Derechos del Niño, según explica la ministra del MIES, Berenice Cordero. La idea fue aprobada por la Asamblea Nacional en el marco de la Convención de los Derechos del Niño. El Estado tiene la obligación de actuar para restituir los derechos violentados.

“Estamos trabajando intensamente en la erradicación del trabajo infantil y en ese sentido hemos presentado al Consejo de la Igualdad un informe sobre la inobservancia para contar con un sistema de información que articule todos los servicios y los niveles de gobierno”, manifestó la ministra Cordero.

Otras acciones se enfocan en conseguir un “internet seguro” que proteja a los niños cuando ingresan a la red. El Departamento de Policía Criminal levantó un informe que revela en 2015 un total de 79 denuncias por contacto de menores con intenciones sexuales, en tanto que en 2017 esa cifra aumentó a 157.

Los casos de pornografía infantil también se incrementaron y por eso la decisión es trabajar incansablemente para erradicar estas prácticas. El MIES dinamiza y promueve los pactos mediante acciones específicas, como las Escuelas de Familia. La prevención dentro de la familia es muy importante y es prioritaria para la ministra Cordero. (O)