13,2 millones de ecuatorianos, a las urnas en marzo de 2019

- 23 de noviembre de 2018 - 00:00

Parecía que el Consejo Nacional Electoral (CNE) se estancaría tras la sorpresiva elección de sus nuevas autoridades, en la cual solo participaron tres de sus cinco integrantes.

Eso no ocurrió, seguramente porque los nuevos miembros dejaron atrás sus posiciones y aspiraciones personales para que el CNE, dentro del plazo señalado, convoque a elecciones seccionales para elegir alcaldes, prefectos, consejeros, vocales de juntas parroquiales y a los vocales del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social.

No se desató ninguna crisis porque los vocales actuaron con madurez y responsabilidad política, incluso renunciando a sus legítimas aspiraciones personales, pero conscientes de que el país siempre será la prioridad. Y ocurrió algo muy importante, que marca una diferencia con lo que sucedía antes: ningún partido político influyó sobre la elección de las dignidades y, como resultado de eso, por primera vez en la historia del país una mujer indígena preside el CNE.

Diana Atamaint (46 años) es originaria de Sucúa, Morona Santiago, y desde su juventud fue una activista por los derechos de los indígenas. No es nueva en la política, ocupó una curul en la Asamblea Nacional y ha tenido una participación relevante en el movimiento Pachakutik.

Por unanimidad, el CNE convocó a un poco más de 13 millones de ecuatorianos para que acudan a las urnas el 24 de marzo de 2019 para elegir un total de 5.661 dignidades. Las 278 organizaciones políticas calificadas por el CNE ya están en condiciones de inscribir sus candidaturas, cuyo plazo vencerá el 21 de diciembre.

El vicepresidente del CNE, Enrique Pita, explicó que ahora el desafío que tiene ese poder del Estado es el de cumplir una gestión que no esté subordinada a los partidos y organizaciones políticas, sino a la transparencia y eficiencia. Otro consejero, José Cabrera, pidió bajar las camisetas y banderas de los partidos políticos porque lo más importante es la bandera de Ecuador.

Más allá del calor de los discursos, esta será también una elección diversa, con amplia participación y sin hegemonía de un solo partido político. (O)