El seguro de salud para los turistas en las Galápagos

- 17 de mayo de 2018 - 00:00

Uno de los atractivos emblemáticos que tiene Ecuador en materia turística es el archipiélago de Galápagos, que la Unesco declaró como Patrimonio Natural de la Humanidad debido a su flora y fauna únicas en el mundo. Sin duda es el lugar más demandado por los turistas extranjeros; su preservación es fundamental para la ecología y es responsabilidad del Estado toda la protección del medio ambiente insular.

La distancia entre las islas y el continente es de casi dos horas en avión, y cada vez que ocurre algún accidente o imprevisto con un turista extranjero, la logística de traslado resulta muy complicada. Una de las soluciones es un seguro de salud para los turistas extranjeros, como requisito para ingresar.

Hay países que exigen a los turistas una blue card, que es un seguro de salud; otros obligan a los viajeros a vacunarse. Los requisitos y los seguros son normales en países de alta y de baja demanda turística. En el caso de Galápagos, y con el fin de mantener un control migratorio más efectivo, la ordenanza sobre migración y residencia estaba vigente desde el 5 de mayo de 2017, pero no se había aplicado.

La ministra presidenta del Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos, Lorena Tapia, explica que se trata de un seguro privado de salud para atender emergencias. Se decidieron algunos lineamientos para su contratación, y los réditos económicos que origine servirán para posteriores y posibles financiamientos de emergencias de los ciudadanos que habitan en las islas. La disposición, que regirá desde el 1 de agosto, solventará los gastos médicos por hospitalización, ambulancia, muerte accidental, pérdida de extremidades o incapacidad total y permanente.

Otra acción explicada por la funcionaria en los medios públicos tiene que ver con la producción de yogur y derivados lácteos. Para favorecer a la producción local se restringirá la llegada de algunos productos lácteos desde el continente. Otra tarea es evitar la basura plástica. Los controles en los aeropuertos y puertos del archipiélago serán mucho más exigentes, advirtió Tapia. (O)