El narcotráfico es un enemigo que corroe las instituciones

- 15 de septiembre de 2018 - 00:00

Una investigación detectó una red que traficaba droga en la Base Aérea de Manta, con la complicidad de dos militares en servicio activo. Es un caso puntual, pero que enciende las alarmas.

Las Fuerzas Armadas ecuatorianas son una de las más profesionales de la región; tienen ese prestigio internacional. Con experiencia en combate lo que les ha traído gloria para ellas y para el país.

Ahora enfrentan, al igual que Ecuador entero, al narcotráfico: un enemigo que parece invisible. Las guerras de antes tenían bandos claros y definidos, se sabía hacia dónde se apuntaba y hacia dónde se iba. Pero con las drogas todo se altera por lo que las estrategias deben cambiarse.

Los capos de la droga están en la clandestinidad pero tienen acceso a enormes recursos que les permite corroer las instituciones democráticas a punta de sobornos. El dinero sucio ha comprado a dos uniformados y la seguridad de una instalación militar se había visto comprometida.

Como en el pasado, las Fuerzas Armadas sabrán enfrentar esta nueva amenaza. Pero requiere profundizar los controles para evitar errores de este tipo; claro también necesitan el apoyo institucional para detectar a los “topos” o los malos elementos.

De hecho, la lucha contra el narcotráfico convoca a toda la población; las adicciones son transversales en toda la sociedad. Se ha visto que las escuelas son presa fácil; santuarios como los planteles o las bases militares han sido vulnerados por este tipo de delincuencia organizada.

De allí que se hace indispensable la unidad nacional y la fortaleza democrática e institucional para evitar que los carteles se asienten sobre Ecuador. Es un esfuerzo colectivo.

Por ahora se necesita una exhaustiva investigación para responder dos preguntas clave: si hay más militares involucrados en esta red y qué fallas de seguridad se pueden corregir. (O)