Especial Fin de Año 2017

El insulto como arma política fue desterrado

- 31 de diciembre de 2017 - 00:00

En una reunión con los directores y gerentes de la mayoría de medios de comunicación privados del país, el jefe de Estado, Lenín Moreno, se refirió a la Sinfonía 3 de Ludwig van Beethoven, conocida también como “Heroica”. El gran maestro alemán de la música clásica había dedicado esa obra al victorioso Napoleón de la Revolución francesa, pero posteriormente, cuando se declaró emperador de las naciones y pretendió apoderarse del mundo, le retiró la dedicatoria.

Con esa analogía, el presidente Moreno marcó distancias con su predecesor en el poder, un joven político que llegó apoyado por una gran mayoría de ecuatorianos, cansada de la vieja forma de hacer política. En su corto mensaje, el Mandatario no tenía necesidad de insultar a ese político que defraudó a muchos cuando pretendió, al igual que Napoleón, apoderarse de todos los poderes. Un cambio cualitativo, un liderazgo diferente en la siempre convulsionada política nacional.

Sin la parafernalia para que su imagen copara todos los espacios, Lenín Moreno inauguró una forma diferente de hacer política, lo cual elevó su popularidad de 51% -que fue el resultado de las elecciones presidenciales- a cifras que fluctuaron en alrededor del 80%. Convocó a una crucial consulta popular que se votará el 4 de febrero próximo, emprendió planes sociales profundos, similares a los que lideró cuando ejerció la Vicepresidencia y, pese a que se encontró con que la “mesa no estaba servida”, mantuvo los presupuestos en salud, educación y apostó por la gran minga agropecuaria para que el campesino vuelva a producir la tierra. Acciones suficientes para que la confianza retorne al país, que se fomente la inversión extranjera y se respeten los derechos humanos.

En la otra cara de los personajes que marcaron el 2017 que se extinguirá en las próximas horas está el presidente de la mayor potencia mundial: Estados Unidos. Donald Trump mantuvo a la humanidad en vilo con su histrionismo sin control, con sus muros y sus ideas que inquietan al Oriente Medio. Y todo eso cuando las naciones hacen enormes esfuerzos por abrir los mercados, generar políticas convergentes respecto del cambio climático y también en medio del asombro por el surgimiento de una “criptomoneda” -el bitcoin- que solo tiene dos caminos: o se convierte en una burbuja de enormes dimensiones o en alternativa a las monedas tradicionales, como el dólar, el euro, la libra o el yuan. Ni el más experto apuesta por el resultado de este fenómeno.

En 2017 los huracanes arrasaron varios países y después de muchos años desaparecieron feroces dictaduras africanas. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: