El espíritu de cuerpo sí funciona con los periódicos

19 de febrero de 2012 - 00:00

Los articulistas de los medios privados, sus editores y jefes de redacción, si se los chequea, son los mismos que por mucho tiempo demandaron pluralidad, diversidad y tolerancia absoluta. Ahora lo dicen de nuevo, pero no hay una sola nota, un solo artículo y menos aún un solo reportaje que incluya una opinión, una referencia o una mirada distinta sobre lo ocurrido con el diario El Universo y sus directivos.

¿Qué ocurriría si uno de sus editorialistas escribiera a favor de la sentencia condenatoria confirmada en la madrugada del pasado jueves? ¿Publicarían? Se entiende que en El Universo no lo hagan, pero en los demás no hay una sola línea que permita imaginar una postura distinta.

En esos mismos diarios, por muchos años, se criticó el espíritu de cuerpo de instituciones y corporaciones, cuando pusieron por delante sus intereses particulares frente a los de la sociedad.

Bajo la misma matriz, sin un pelo de divergencia, ahora condenan, dentro y fuera del país, la sentencia, pero jamás dijeron públicamente si el editorial que provocó el juicio lo habrían publicado en sus diarios. Tampoco el diario Expreso publicó en sus páginas la afirmación de los periodistas Calderón y Zurita de que Rafael Correa conocía de los contratos de su hermano.

A la vez, gracias a ese espíritu de cuerpo, cualquier denuncia de algún error que pueda publicar un periódico jamás será publicado por los asociados en la Aedep. Así lo han decidido, bajo el criterio de que con ello “es darle papaya a Correa”.

Lo de fondo es que esos mismos periódicos no han hecho una verdadera reflexión del rol que cumplen en la democracia y qué tipo de ejemplo de ética le están dando a sus lectores y audiencias. Apenas si están obligados a rendirle cuentas a sus auspiciantes y accionistas. Y por eso han planteado una objección al mandato de la Ley de Participación sobre los medios de comunicación.