El aeropuerto de Guayaquil lanza una alerta a las autoridades

- 15 de julio de 2018 - 00:00

Hace una semana se conoció que el nuevo aeropuerto de Guayaquil no iniciará su construcción el próximo año, como estaba previsto. No existe la afluencia de pasajeros que justifiquen la construcción de una obra de semejante envergadura. El puerto principal tiene su remodelada terminal portuaria integrada a la ciudad. El proyecto, ahora distante, es que un nuevo aeropuerto se levante en las afueras la ciudad, en el sector de Daular, al que también se conoce como la zona ancestral de Chongón, y que el bicentenario del 9 de Octubre de 1820 sea la ocasión perfecta para su inauguración. 

Pero las cifras no alcanzan. Y no alcanzan porque el aeropuerto implica obras complementarias como una nueva carretera a la Costa, pues la actual ya está saturada por la gran cantidad de urbanizaciones. Los funcionarios municipales reconocen la falta de pasajeros. Lo peor es que los vuelos se han reducido, por lo que es necesaria una reflexión. No es posible que salir del país por vía aérea desde Guayaquil sea más caro que hacerlo desde Quito. Eso le resta competitividad a la urbe porteña. Es necesario también que las autoridades locales presten atención a este asunto. La promoción internacional de la ciudad se hace indispensable para atraer a turistas y aerolíneas. Los críticos en este sentido insisten en que la urbe no tiene una estrategia para atraer visitantes, estrategia que va más allá de pequeñas campañas de comunicación locales.

Había la meta de convertir a Guayaquil en un destino de convenciones, que es uno de los que más rentas genera. Por allí habría un nicho interesante pues la ciudad cuenta con la infraestructura necesaria y la capacidad suficiente para atender a este tipo de visitantes.

La disminución de salidas que ha registrado el aeropuerto de Guayaquil debería significar una alerta para las autoridades, para que inicien un trabajo de reactivación y promoción internacional, con el objetivo de atraer visitantes y aerolíneas. Eso dará como resultado una baja de precios que beneficiará a los guayaquileños cuando deban comprar un pasaje. (O)