Un comercio intenso con la mayor economía mundial

- 03 de octubre de 2018 - 00:00

Para los latinoamericanos, que logramos la independencia colonial hace dos siglos, resulta incomprensible conocer que un país como Catar se independizó de Reino Unido recién en 1971. Hasta esa fecha el país árabe era uno de los más atrasados del mundo y prácticamente su única fuente de ingresos era la pesca.

En la actualidad, con uno de los PIB más altos del mundo, es considerado la mayor economía mundial, que se sustenta principalmente en el petróleo, el gas natural y en inversiones fuertes en el mercado bursátil mundial. Catar ahora se abre hacia nuestro continente, que es rico en materias primas. La ofensiva comercial catarí se inició en nuestro país, seguirá luego a Perú y posteriormente a Argentina y Paraguay.

Los convenios de cooperación que se suscribieron en el primer día de visita del emir Tamim bin Hamad Al Thani tienen que ver con los deportes, la juventud, las ciencias, etc. “La cooperación estratégica entre nuestras naciones permitirá caminar hacia ese desarrollo que tanto anhelamos”, indicó el presidente de la República, Lenín Moreno.

Con una superficie de 11.000 kilómetros cuadrados (el mismo tamaño de la provincia de Loja), mayoritariamente desértica, los productos agrícolas ecuatorianos y latinoamericanos tienen grandes posibilidades en ese país. De hecho, tal como muestra ProEcuador, los principales productos vendidos a Catar son rosas frescas, por un monto de $ 4,6 millones, y banano, $ 1,5 millones. El intercambio turístico es muy bajo y Ecuador tiene mucho que mostrar a los árabes.

Desde junio de 2017 Catar enfrenta un embargo comercial liderado por Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Egipto, al que luego se adhirieron Yemen, Libia y las islas Maldivas. Acusaciones no comprobadas sobre un presunto apoyo catarí a grupos islámicos extremistas y su relación con Irán son algunas de las razones para ese bloqueo. Los líderes de Catar han tomado con calma la ofensiva de esos países árabes y su economía continúa abierta al mundo y a los bloques de naciones. (O)