Durán necesita respuestas ante la falta de agua potable

- 12 de septiembre de 2018 - 00:00

Durán es el octavo cantón más poblado de Ecuador y durante años ha padecido de un grave problema: la falta de agua potable.

La urbe tiene problemas de todo tipo, pero la falta de planificación y los asentamientos ilegales dificultan las soluciones. La actual alcaldesa llegó al cargo con una promesa estrella: dotar de líquido vital a sus habitantes.

Como parte de esos trabajos se ha cortado el suministro y la ciudadanía quedó a merced de los tanqueros, que no cubren toda la demanda y cuyos costos son exagerados para las personas de escasos recursos. La situación empeoró cuando los usuarios se quejaron porque supuestamente recibieron agua blanquinosa.

El lunes fue noticia un episodio anecdótico: un intercambio entre la gobernadora del Guayas y la burgomaestre. Más allá de quién tiene razón hay un problema de fondo: los duraneños no tienen agua y están desesperados.

Solo el trabajo en conjunto aliviará el sufrimiento de los ciudadanos, que están al borde del colapso. La política debe quedar a un lado; en este tipo de situaciones no hay ideologías. Si Durán no puede auxiliar a todos sus habitantes, es necesaria la colaboración del Estado central.

Además las autoridades tienen que velar porque se pague un precio justo por cada tanque de agua; nunca faltan aquellas personas que busquen ganancias en una situación de escasez. Y para ellos debe caer todo el peso de la ley.

La falta de agua potable es un problema nacional y en cantones grandes como Durán es más grave aún. Ya ayer se produjeron cierre de vías, lo cual tampoco se justifica pero los habitantes están desesperados.

Ahora que el país entra a una campaña electoral para cambiar a sus autoridades locales, los candidatos, especialmente los de municipios pequeños, deben presentar planes de trabajo que permitan dotar del líquido vital a sus electores. Ya hay un plan gubernamental para apoyar este tipo de iniciativas, pero el Gobierno central no puede asumir una competencia que no es de él, sino dar facilidades. (O)