¿Desinformación, ignorancia o mala fe?

23 de abril de 2011 - 00:00

Nada es más triste para un ser humano que llegar a viejo, decrépito y vulnerable al chisme. Nada más peligroso que creer en el infundio y retransmitirlo, ignorando que el peso de la ley puede caer con fuerza contra los difamadores. Y hoy, que estamos en Semana Santa, no bordearemos el círculo del infierno que se encarga de quienes han desarrollado una lengua tan larga como su vida. Por todo esto hay que tratar de vivir con dignidad porque “la muerte es solo un ratito”, como decía Horacio Guaraní, el cantautor argentino.

 

El caso es que Don Diego -como lo llaman sus radioescuchas- Oquendo Silva, ex periodista de los diarios El Tiempo,  Expreso y El Universo; los canales Teleamazonas, Gamavisión y, actualmente, editorialista de Hoy, en su programa “Buenos días”, del 21 de abril, se refirió con evidente disgusto a los $ 3’000.000 que, según él, destina el Gobierno para pagar a quienes laboramos en diario El Telégrafo. También se interrogó sobre el rediseño, contenidos, circulación e índice de lectura. El tono de su voz delataba a una persona echando espuma por la boca, mientras sus ojos, seguramente, lucían enrojecidos por el llanto reprimido. 

 

Para tan ilustrado criterio, los sueldos y salarios de los servidores de El Telégrafo están publicados en la página web, tal y como manda la ley: nadie puede ganar más que el Presidente de la República, salvo en contratos de asesoría y experticia indispensable que, en el caso que le quita el sueño, es un pequeño grupo de alemanes encargados del ensamblaje de la maquinaria. Así que no hay sueldos de $ 5.700 ni $ 7.000; PP El Verdadero y el Decano de la Prensa Nacional son productos (apenas el 20%) de Editogran S.A., empresa constituida por decisión de la junta general de accionistas de El Telégrafo, para que dedique el 80% de la capacidad de producción a la edición de libros, periódicos regionales, cuadernos y revistas. Es por ello que la planta concentra la mayor cantidad de personas.

 

Cuando los ejemplares de El Telégrafo se obsequiaban había 300 servidores; hoy, con esa cantidad se producen los dos diarios y son autofinanciables. En los medios privados, el Gerente General gana más de $ 20.000 mensuales; en Editogran,  apenas $ 5.540. ¿Qué tal?