Denuncia inmiscuye a Maduro en un plan desestabilizador

- 23 de marzo de 2019 - 00:00

Un país con hambre y en la miseria, sin luz, sin agua y con decenas de miles de sus habitantes huyendo a pie desde sus fronteras. Estamos hablando de Venezuela, de un presidente violador de los derechos humanos como es Nicolás Maduro, que tiene la desfachatez de desviar los escasos recursos de los venezolanos a cuentas personales de exfuncionarios ecuatorianos y del expresidente Correa, con el afán de desestabilizar al Gobierno ecuatoriano.

La denuncia se conoció en Santiago de Chile, en el marco de la primera cumbre de integración regional Prosur, con la cual se sustituyó a la Unasur. Poco antes de que dejara el poder, el expresidente Correa creó el Instituto de Pensamiento Político y Económico Eloy Alfaro, con la participación de políticos y autoridades que estuvieron en su gobierno.

Y resulta que en agosto de 2018 ese instituto recibió una transferencia desde el Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela, Bandes (existen otros bancos con el mismo nombre en Brasil, Bolivia y Uruguay). El gobierno de Maduro envió una transferencia por $ 281.000 a un banco privado ecuatoriano.

Con ese dinero al exmandatario le transfirieron $ 84.800 a Bélgica y $ 11.400 a un banco nacional. También recibieron giros exministros o funcionarios de Finanzas, del Banco Central, de la Cancillería y de Rentas. Giros que iban desde $ 6.000 hasta $ 34.000 y a diferentes bancos de Ecuador; y todo este derroche con dinero venezolano para intentar desestabilizar al gobierno constitucional de Lenín Moreno.

La denuncia está basada en los servicios de inteligencia que alertaron que la misma operación la están llevando a cabo en otros países. No se trata de algo nuevo, esto ya se practicó en el Foro de Sao Paulo, en la actualidad muy decaído porque su principal líder está en la cárcel.

Ese foro, fundado en los años noventa, tenía como objetivo prioritario desplazar del poder a los gobiernos que no optaban por el socialismo del siglo XXI. La aspiración de quienes crearon ese grupo fue siempre perpetuarse en el poder. (O)