El defensor de los derechos humanos constata libertades

- 31 de mayo de 2018 - 00:00

No le costó mucho al director de Human Rights Watch (WRW), José Miguel Vivanco, constatar algo que se comenzó a notar a los pocos días de gestión del actual Gobierno. Lenín Moreno asumió el 24 de mayo de 2017 e inauguró una nueva forma de diálogo con toda la sociedad a través de mensajes de radio y televisión los lunes. Un espacio sin insultos, con autocrítica y con un enorme respeto a las ideas ajenas.

Un trabajo silencioso, sin estridencias, con anuncios y acciones, algunas rápidas, otras con el tiempo que cada proceso requiere, como por ejemplo, el referéndum y consulta popular, anunciado en 2017 y votado el 4 de febrero de 2018. Otros anuncios, no menos importantes, como las reformas a la Ley Orgánica de de Comunicación (LOC), también tomaron algunos meses de análisis y de replanteo, pero ya está en la Asamblea Nacional para su discusión y debate. Una promesa que no estuvo en la consulta popular, pero que de todas maneras se concretó en realidad y en acción: la eliminación de la Superintendencia de Comunicación, que era el ente mediante el cual se sancionaba a los medios de comunicación.

La percepción del país cambió y eso lo reconocen ahora los mismos organismos que antes lo habían ubicado como hostil con las libertades fundamentales, como es la de informar con absoluta libertad. Es el país que ahora observa Vivanco a nombre de WRW, considerada como la organización mundial más importante en materia de derechos humanos. Vivanco se reunió con Moreno para dialogar sobre libertad y el Presidente de la República le explicó los propósitos de su gobierno de reformar la LOC. A criterio de Vivanco, hoy el ambiente de libertad que se respira es muy diferente a años anteriores.

Moreno se caracteriza por su disposición al diálogo y su tolerancia en el debate de las ideas, según el experto en materia de derechos humanos. El Presidente dijo a Vivanco que su gobierno respeta a todos y privilegia el diálogo por sobre muchas otras cosas; y admite la diversidad de opiniones como factores imprescindibles de la democracia. (O)