Un dantesco incendio arrasó 700 hectáreas en el Atacazo

- 02 de octubre de 2018 - 00:00

Casi en el ocaso del verano en la Sierra ecuatorial un incendio destruyó, durante tres días, cerca de 700 hectáreas del Atacazo, una cadena montañosa del sur de Quito, que se constituyó en tragedia para el medio ambiente. Por el momento resulta arriesgado encontrar culpables o señalar si fue intencional o provocado.

Lo que sí es importante destacar es que el Cuerpo de Bomberos desplegó todos sus equipos para combatir las llamas en una zona de difícil acceso. Las llamas arrasaron con arbustos y pajonales; apenas unas pocas familias fueron evacuadas como medida de prevención en las proximidades de la parroquia Cutuglagua. En el tercer día del incendio un bosque de pinos, de aproximadamente 10 hectáreas, fue alcanzado y destruido por el fuego.

Ubicado apenas 10 kilómetros al suroeste de la capital, en el Atacazo existe una flora nativa de bromelias, orquídeas, romerillo, pumamaqui, además de una fauna de conejos, lobos, quilicos, huiracchuros y varias especies de aves. Habitantes del sector han señalado que en la zona, ocasionalmente, sobrevuelan cóndores que incluso anidan en las laderas de esas montañas.

Sin duda se trata de un desastre ecológico que pudo ser más grande si es que no se intervenía con la fuerza y decisión de los bomberos, de la Policía, del Ejército y de los vecinos del sector, que se sumaron como voluntarios para ayudar a apagar el fuego.

Durante el actual verano se registraron pocos incendios. El primero y el más grande afectó a unos bosques en el sector de Nayón, al noreste de Quito, y otro menor en el parque Metropolitano, que fue apagado con bastante prontitud. Lugares que en años anteriores fueron arrasados, como por ejemplo las laderas del Pichincha y del Ilaló, se han salvado gracias a un constante monitoreo y también a las campañas de alerta para evitar que se queme basura cerca de los bosques o se enciendan fogatas.

La estación veraniega actual no ha sido diferente a otras; los expertos en meteorología no creen que el verano se extienda más allá de los primeros días de octubre. (O)