Cuidado del medio ambiente debe ser compromiso de todos

- 09 de noviembre de 2018 - 00:00

Para nadie es desconocido que, después de la Revolución Industrial, muy pocos asumieron las alertas sobre las consecuencias de la contaminación en el planeta. Las emisiones de gases contaminantes recién comenzaron a analizarse a partir del Protocolo de Kioto de 1997, cuando las grandes potencias tomaron la decisión de reducir los gases de efecto invernadero. No todos se comprometieron, algunos postergaron su aceptación, otros lo hicieron a regañadientes.

En la actualidad hay mucha más conciencia sobre el significado de los gases de efecto invernadero y del calentamiento global. Los efectos son visibles en cada verano y en cada invierno, con la escasez cada vez más notoria de agua y la extinción de algunas especies en el mar y en la tierra.

El jueves 8 de noviembre, el Presidente de la República intervino en la XXX reunión de las partes del Protocolo de Montreal, que seleccionó a Ecuador como sede para examinar la aplicación del acuerdo y decidir los ajustes en los cronogramas de reducción y eliminación de las sustancias que influyen en la reducción de la capa de ozono.

El ozono es el estado alotrópico del oxígeno que se forma de manera natural en la atmósfera por las descargas eléctricas producidas durante las tormentas. Los agujeros en la capa de ozono se producen por la disminución de la concentración del ozono y en la Antártida es más pronunciada.

Lenín Moreno afirmó que su gobierno está comprometido con la protección del medio ambiente y recordó que la Constitución de Montecristi, como pocas en el mundo, reconoce los derechos de la naturaleza y de los ciudadanos a vivir en un ambiente sano, ecológicamente equilibrado y que garantiza la sostenibilidad de cara al futuro.

El Acuerdo de París, recordó Moreno, tiene que ver con evitar la deforestación en la región amazónica, proteger a los pueblos indígenas y reconocer a la Amazonía como la mayor fuente de agua dulce y pulmón del mundo. El territorio de áreas protegidas fue aumentado en 110.000 hectáreas tras el pronunciamiento del pueblo ecuatoriano en la consulta popular del 4 de febrero pasado. (O)