Cuando el chantaje llega a los extremos

25 de abril de 2011 - 00:00

Los dirigentes de los gremios del transporte están convencidos de que juntos constituyen un poder indestructible: han probado que tienen la capacidad de bloquear las principales vías del país con sus unidades, y pintar de amarillo las calles de las capitales de provincia cuando algo no anda bien en torno a sus intereses.

Esta ha sido la conducta corporativa que los gobiernos democráticos no han sabido administrar y regularizar y, ante la impotencia, han optado por no provocarlos y ceder a sus demandas; de manera que, luego de cada rabieta se acostumbraron a pedir más de lo que ya tenían. En este innoble ejercicio, la dirigencia fue perfeccionando su espíritu cabildero; un ejemplo ilustrativo es la habilidad del histórico dirigente y empresario del transporte de pasajeros Luis Salas Mancheno, quien, aprovechando su calidad de legislador, consiguió en 1971 que el entonces presidente de la República, José María Velasco Ibarra, ordenara la celebración anual del Día del Chofer, el 24 de junio. El mismo año, el líder cubano Fidel Castro permaneció en la base aérea de Guayaquil unas cuantas horas, para entrevistarse con Velasco Ibarra; entre los invitados que asistieron a la cena estuvo Salas Mancheno.

Este famoso personaje también nombró León Febres-Cordero Ribadeneyra a la terminal de transferencia de Transportes Ecuador, lujosa instalación localizada en la Avenida de las Américas de Guayaquil, construida en momentos en que todas las cooperativas de transporte debían utilizar la terminal terrestre Jaime Roldós Aguilera.

Por supuesto que Febres-Cordero se opuso al oportunismo y el edificio quedó sin ser utilizado durante algunos años.
Como él hay muchos otros que, conscientes de lo que tienen y lo que la regularización podría restarles, recurren a la amenaza y el chantaje, como los que iban a utilizar para iniciar hoy un paro preventivo que, afortunadamente para  ellos, lo suspendieron con el pretexto de no interferir en la campaña por la consulta popular.