Cordial llamado a los mandos medios

01 de septiembre de 2011 - 00:00

En un acto que cada vez es más común en el país, el Presidente de la República  realizó el martes una visita sorpresa al hospital Abel Gilbert Pontón, en Guayaquil. Los usuarios tuvieron la oportunidad de presentar sus reclamos  al Primer Mandatario, quien los escuchó atentamente sobre sus penalidades. El tema  recurrente fue la falta de medicinas en la farmacia, queja que sorprendió al Jefe de Estado, pues  durante  la emergencia se destinaron millones de dólares para abastecer a los hospitales intervenidos.

Ante tal situación, el gobernante  recorrió minuciosamente la casa de salud y encontró  agolpadas las cajas que contenían los fármacos.

La indignación del  Mandatario  fue evidente, “por la indolencia con la que ciertos mandos medios actúan” frente al sufrimiento  ciudadano, y ordenó de inmediato  una reunión con las autoridades del nosocomio para que expliquen sobre la falta de medicinas en las perchas, a pesar de su existencia en el edificio.

Pero había mucho más: la  casa de salud mantenía impagos a los galenos por  la inmovilización de un fondo rotativo asignado en la emergencia.

Por todos los hechos comprobados, desde ayer, y de acuerdo al mandato del Presidente, las autoridades del hospital  tienen un mes para rectificar sus acciones y  brindar un servicio  que refleje los esfuerzos del Ejecutivo.

Lo lamentable es que los mandos medios opacan el trabajo de  un gobierno que busca mejorar el servicio de salud, el cual se mantuvo   colapsado durante décadas en el Ecuador.

Los servidores de los hospitales públicos no  deben olvidar el  juramento de Hipócrates, en el que se  comprometieron a que, cuando entren en una casa, no llevarán otro propósito que el bien y la salud de los enfermos, “cuidando mucho de no cometer intencionalmente faltas injuriosas o acciones corruptoras”.

El trabajo de los médicos  del país es sacrificado y es reconocido por el pueblo ecuatoriano. La invitación para que  reaccionen ya está hecha.