Una medida que compensa la injusticia contra jubilados

- 01 de septiembre de 2018 - 00:00

No importó si el funcionario público que se jubiló tenía algún tipo de discapacidad o alguna enfermedad catastrófica. No. El Acuerdo Ministerial 094 suscrito por el anterior Gobierno, pocos días antes de terminar su mandato, en mayo de 2017, simplemente negaba a los servidores públicos menores de 70 años recibir la compensación del Estado.

¿Por qué? En uno de los artículos de esa decisión gubernamental se eliminaba la obligación del Estado de cancelar las compensaciones cuando los servidores públicos con nombramiento permanente renunciaran sin planificación previa y en función de la disponibilidad presupuestaria. No se tuvo en cuenta que las personas deciden o se ven forzadas a acogerse a la jubilación por alguna enfermedad imprevista, pero así estaba escrito y ahora esa injusticia al fin fue reparada.

El jueves se suscribió el Acuerdo Ministerial 185, que establece nuevas disposiciones para los pagos de las pensiones jubilares y que deja sin efecto el anterior documento. Se trataba de una promesa del Presidente de la República, que se concretó y trajo un enorme alivio a las personas que se habían jubilado con anticipación.

“Qué grato y satisfactorio es ir saldando esa deuda histórica... qué pena lo que se hizo con nuestros jubilados”, manifestó Lenín Moreno a un grupo de jubilados que acudió al Palacio de Carondelet para recibir esta noticia que mejorará su calidad de vida. Cuando asumió el poder, las obligaciones con los jubilados sumaban $ 1.250 millones y hasta el momento se han pagado $ 626 millones a alrededor de 12.000 personas. Hasta diciembre de este año serán pagados $ 100 millones adicionales.

La seguridad social es el único recurso que tienen miles de afiliados que han aportado al Estado con su trabajo durante tres o cuatro décadas. No era justo que, por un simple acuerdo o decreto, se les recorte un derecho que ya estaba consagrado. Ese acuerdo les negó su derecho a una jubilación digna para la cual habían aportado de sus sueldos; se trató de un hecho injusto que ahora se corrige para tranquilidad de los jubilados en la última etapa de sus vidas. (O)