El cine ecuatoriano necesita impulsos para abrirse paso

- 23 de octubre de 2019 - 00:00

Una cinta ecuatoriana, “La mala noche”, figura entre las 15 que optarán por el premio Goya a la mejor película iberoamericana. El filme también se halla en la disputa de figurar en una selección final de 10 para los premios Óscar.

El Instituto de Cine y Creación Audiovisual (ICCA) asignó por concurso un monto para la producción de la película de la directora Gabriela Calvache que tantos criterios favorables ha tenido en Ecuador y en el extranjero.

Sin embargo, la falta de fondos para la representación atenta contra las aspiraciones de cualquier película ecuatoriana que intente abrirse paso en concursos internacionales. Es obvio que no basta la buena fe de algunos consulados y de otras instituciones privadas que brindan apoyo logístico para que los jurados vean el filme.

El papel de la Academia de las Artes Audiovisuales y Cinematográficas de Ecuador termina cuando la película es seleccionada. Pero a partir de ahí la tarea correrá a cargo del productor que si no cuenta con financiamiento para la promoción de su obra poco podrá lograr.

Valdría considerar que los fondos públicos de fomento atiendan las demandas de desarrollo del sector en su conjunto y estén presentes en todas las fases de la cadena de producción y circulación del cine nacional.

Esperar que un filme llame la atención de un jurado por su tema o la coyuntura en la cual se abra camino sería un golpe de suerte. La presencia de una película ecuatoriana en un festival internacional o su nominación necesita de algún tipo de apoyo no solo del Estado sino del sector privado.

Tiene que abrirse paso la mentalidad de que el posicionamiento de una producción nacional en el extranjero significa una forma de dar a conocer al Ecuador y que se necesita de una inversión económica para la promoción de la película, tal como hacen en la industria fílmica de otros países.

Para lograr ese apoyo la cultura debe ser vista también como parte de los altos intereses nacionales. (O)