Campaña busca concienciar sobre abandono de pacientes

- 26 de mayo de 2019 - 00:00

En el Instituto de Neurociencias de Guayaquil se tejen 253 historias de dolor y de abandono. En este centro se tratan las personas con enfermedades mentales, y trastornos de la personalidad, entre otras patologías. Son pacientes que luego de un largo y complejo tratamiento pueden ser reinsertados en sus hogares, pero ahí surge un grave problema: sus familias ya no los quieren de vuelta.

Son pacientes que llegaron jóvenes y que ahora ya alcanzan la tercera edad, que fallecen en esta casa de salud sin el último adiós, sin el abrazo, sin la calidez de sus parientes, pues estos prefirieron olvidarlos. Entre estas tristes historias está la de César C., de 69 años, quien todos los días al levantarse besa una foto que guarda como un tesoro y es la de su familia. Se acicala para esperar que lo vayan a ver, pero eso no sucede. Y así, estos dramas se replican y multiplican día a día.

Por eso, este centro de salud mental impulsa la campaña “Tengo fe” que busca concienciar a la sociedad sobre el abandono de personas en estado de vulnerabilidad. Todo este material se recoge en un videoclip que se difunde por redes sociales y a través de los medios tradicionales.

Hay quienes llevan más de 50 años viviendo allí y han sido categorizados como “general abandono”. Ese se convirtió en su hogar, allí transcurre su vida, entre ir a la capilla, al parque, a la cocina y desempeñar una que otra labor, a la medida de su alcance, para que sientan que son necesarios en el rol que desempeñan. Allí mismo hay casos en que los familiares cambian sus números de teléfono y hasta de domicilio para que ya no los encuentren y desentenderse totalmente de la situación.

El artículo 153 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) sanciona el abandono de recién nacidos, adultos mayores y personas con problemas de salud. Serán sancionadas con pena privativa de uno a tres años de cárcel, pero eso no se aplica con estos casos. Cada año, según informe de este instituto, mueren diez pacientes, en soledad, sin ver por última vez a su familia. (O)