El Brexit tiene estresados a los británicos y a la UE

- 07 de septiembre de 2019 - 00:00

No es exclusividad de los latinoamericanos decidir democráticamente en las urnas y luego arrepentirse. En 2016 los británicos votaron mayoritariamente, aunque no de manera abrumadora, salir de la Unión Europea (UE).

El 29 de marzo de 2017 se activó el proceso para la retirada en un plazo inicial de dos años que, por el momento, está extendido y con serias sospechas de arrepentimiento sobre las consecuencias económicas de salir de una organización de países que comercialmente ha funcionado bien.

El temor por lo que puede venir en el futuro ahora es más fuerte, pero la salida del acuerdo fue aprobada por 52% contra 48%. Algunas encuestas señalan que, si en la actualidad se volviera a consultar, ahora los británicos votarían mayoritariamente en contra.

El Brexit es una contracción de las palabras inglesas “British exit” (salida británica), mediante la cual se llegó a la consulta que preguntaba si los ciudadanos querían salir de la UE, a la cual habían llegado en 1973.

En la actualidad se vive un estado de ansiedad y claramente existen dos posiciones: un Brexit suave, en el que Reino Unido mantendría sus lazos económicos con la UE (un mercado de 500 millones de habitantes) y la unión aduanera; y el duro, que consiste en una salida radical que corta los lazos con los socios europeos, pero le permitiría decidir sus propios acuerdos comerciales con otros bloques o países del mundo.

La mayor tensión en torno a este crucial tema se vivirá entre el 9 y el 12 de este mes, porque el primer ministro conservador Boris Johnson decidió suspender las sesiones del Congreso. La oposición interpretó la medida como una maniobra extrema para evitar el escrutinio parlamentario en un momento de crisis.

La situación podría prolongarse hasta octubre, cuando se reúna el Consejo Europeo, donde Johnson espera firmar un mejor acuerdo de salida de la UE. Y pese a que todo quedó definido en el referendo, todavía hay sectores que aspiran a cambiar la voluntad expresada en las urnas. (O)