Brasil decide hoy entre un derechista y un socialista

- 07 de octubre de 2018 - 00:00

Ciento cuarenta y cuatro millones de brasileños acuden hoy a las urnas para elegir al presidente que desde el 1 de enero gobernará ese país por un período de cuatro años. Se prevé que ninguno de los 10 candidatos obtendrá la mayoría absoluta y será necesaria una segunda vuelta entre el derechista Jair Messías Bolsonaro y el socialista Fernando Haddad, exalcalde de Sao Paulo, la mayor ciudad de Brasil, que cuenta con el apoyo desde la cárcel del expresidente Luis Inácio Lula da Silva. Haddad es uno de los pocos dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) que no resultó salpicado por la corrupción y el Lava Jato.

Haddad, de padres libaneses y nacido en Sao Paulo, fue propuesto por Lula, el mayor referente del PT y protagonista de la política brasileña desde que fundó el partido y los sindicatos metalúrgicos durante la dictadura militar (1964-1985). Desde entonces Lula perdió cuatro elecciones presidenciales y ganó dos; luego impulsó la de Dilma Rousseff, que ganó dos veces, pero fue destituida en su segundo mandato, y ahora se la juega por el exalcalde paulista. Bolsonaro, un excapitán del ejército, reivindica a la dictadura militar causante de la desaparición de opositores, torturas y corrupción. Hace un mes el candidato de la derecha sufrió un atentado que casi le cuesta la vida; fue apuñalado por un hombre que dijo que lo hizo en el nombre de Dios. Y precisamente el eslogan de la campaña derechista es “Brasil por encima de todo, Dios por encima de todos”.

La última encuesta de DataFolha da 34% a Bolsonaro, que en un mes creció cuatro puntos, Haddad tenía 22%. El único que se aproxima a los dos es Ciro Gomes, curiosamente el único que en una posible segunda vuelta tiene posibilidades de derrotar a Bolsonaro. En encuestas de segundo turno Bolsonaro tiene una pequeña ventaja sobre Haddad. Pero el derechista lidera también las encuestas de rechazo con 40% de electores que jamás votaría por él. Organizaciones de mujeres se movilizaron por todo Brasil para denunciar supuestas actitudes misóginas y homofóbicas del candidato derechista. (O)