El Banco Central no va a "invertir" más en Finanzas

- 30 de mayo de 2018 - 00:00

Una señal de cómo se va a manejar la economía en el futuro se puede graficar con el ejemplo que dio el ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, en una entrevista a diario Expreso: “el auto del Ministerio de Finanzas viaja de Quito a Guayaquil para que el Ministro se movilice... aunque hay un auto allá... dispuse que eso no se aplique más... al final del día hay que precautelar el dinero que no es nuestro, es de los contribuyentes”.

Por lo que se puede apreciar de las primeras acciones al frente de uno de los ministerios más importantes, la austeridad fiscal está en los planes de Martínez, quien promete ser cuidadoso con los excedentes que va a generar la ocasional alza en el precio del petróleo de exportación.

Ayer comenzó el debate en la opinión pública y en los analistas sobre la Ley Orgánica para el Fomento Productivo, Atracción de Inversiones, Generación de Empleo y Estabilidad y Equilibrio Fiscal que el Presidente de la República entregó personalmente a la Asamblea Nacional durante su informe del primer año de gobierno el 24 de mayo. El ministro Martínez considera que el gasto tiene que ajustarse a las prioridades del país, sin que se afecten los programas sociales del Ejecutivo, que son varios y que tienen que ver con planes como vivienda, empleo joven, discapacidades, etc.

“El gasto tiene que irse ajustando, eso nos va a permitir llegar a buen puerto en los próximos tres años”, es la idea del Ministro que también confía en la recuperación del precio del crudo, que podría generar ingresos cercanos a los $ 1.000 millones y que no estaban presupuestados. En un monto similar se plantea la posibilidad de reducir el gasto público.

En el proyecto económico enviado a la Asamblea Nacional se contempla que el Banco Central del Ecuador estará prohibido de recibir títulos y obligaciones emitidas por el Ministerio de Finanzas. Se trata de una práctica denominada “inversión” o préstamo de liquidez, que se traduce en “cetes” y que en realidad son certificados de tesorería. (I)