¿Atraso en tecnología de la información?

17 de mayo de 2011 - 00:00

Cuando el periodismo serio compara o, en el peor de los casos,  afirma, debe partir de realidades y certezas, no de interpretaciones subjetivas. Diario El Comercio, en su edición de ayer, contradijo el texto con el titular de la página de negocios (“Ecuador, rezagado en tecnología”), cuando aseguraba que “en tres años” el país mejoró su posicionamiento en el índice de “disponibilidad de tecnología en red”. Y agregaba: “Si bien entre el 2008 y el 2010 avanzó del puesto 116 al 108, aún se encuentra en una posición modesta en el total de las 138 naciones investigadas”. Pero el informe, elaborado por The World Economic Forum, sobre la  base de supuestos y definiciones que pueden cambiar de acuerdo a la aplicación de políticas soberanas que tienen que ver con los gobiernos de turno, ignora los temas pendientes de Latinoamérica, acumulados por largos períodos de inestabilidad y provocados por dictaduras, así como formas de dependencia económica que  han impedido su despegue  al ritmo de los países del primer mundo.

Así que el atraso mencionado en el reportaje se refiere a la región en general, y en ninguna parte al caso ecuatoriano; más bien destaca los avances en los últimos tres años. Esto se debe a los esfuerzos del gobierno de la Revolución Ciudadana por el aporte de una gran parte de su presupuesto a  la modernización del sistema  educativo (escuelas del nuevo milenio), elevación de sueldos a los maestros en todos los niveles, lucha contra la irracionalidad de un gremio tomado por un partido político y la insistencia para que las tecnologías de la información se conviertan en una herramienta de uso común entre los ciudadanos.

El trabajo silencioso del Ministerio de Telecomunicaciones (Mintel) ha permitido la penetración de la telefonía fija y móvil, así como  Internet en regiones antes impensadas, para que la brecha tecnológica  entre el mundo desarrollado y los barrios más humildes de nuestras comunidades se acorte. Si estas realidades no constituyen avances, ¿con qué derecho un medio privado de comunicación asevera lo contrario?