Argentina y Ecuador mejoran sus relaciones comerciales

- 11 de junio de 2019 - 00:00

Dos países que históricamente han compartido sus ideales de libertad desde que fueron declarados repúblicas; que han vivido procesos de crisis económica similares a los de otros países latinoamericanos. Argentina llegó a ser una de las principales economías mundiales, pero el manejo equivocado de ciertos caudillos condujo a ese país a una grave situación.

Nuestro país también sufrió la tragedia financiera y política; pero en la actualidad, con una economía más abierta, se inserta en los mercados más importantes del mundo y comienza a recuperar la confianza de los inversionistas internacionales. Argentina y Ecuador tienen una balanza comercial que asciende a $ 700 millones, pero que puede crecer considerablemente a corto y mediano plazo.

Empresarios de los dos países comenzaron a conversar para trazar una agenda común que derive en la profundización de las relaciones económicas y comerciales. El embajador argentino Rubén Darío Giustozzi habla de algunas empresas interesadas en invertir y de otras, como las petroleras, grifería, alimentos, laboratorios medicinales que ya están en el país y desean expandirse.

En una entrevista con este Diario, el diplomático considera que Ecuador hizo lo correcto en materia económica y en política internacional “y lo hizo en medio de esta guerra comercial que vive el mundo”.

Cree que el gobierno de Lenín Moreno generó condiciones para la participación de empresas extranjeras en la economía local. La apertura es inteligente -a criterio de Giustozzi- porque cuida el interés de las empresas y de la economía nacional.

En materia de inversiones, el más alto es el sector de petróleos y de nuevas tecnologías, sin embargo las oportunidades son grandes porque Ecuador goza de estabilidad monetaria y trabaja con avidez para mejorar la eficiencia y la productividad, destacó el diplomático.

Y concluye que las oportunidades que brinda Argentina al Ecuador son buenas, primero por efecto de la devaluación del peso y porque la economía argentina es competitiva. (O)