Los animales merecen respeto porque ellos también sienten

04 de noviembre de 2018 - 00:00

“El que no ama a las plantas y los animales, no ama tampoco a las personas”, es una frase que cala y que tiene cierta lógica -no en su totalidad-. Que no te guste una planta o un animal puede ser justificable, pero que si de paso no te gustan y les hagas daño, eso ya es cuestionable. Los colectivos en pro de la defensa de la flora y, especialmente, la fauna, piden una reforma al Código Orgánico Integral Penal (COIP) porque la agresión a estas especies es considerada como una contravención.

Es increíble que haya grupos de personas que en redes sociales impulsen -en la oscuridad de sus espacios y sus mentes- la zoofilia, el bestialismo. Y es lamentable escuchar el testimonio de veterinarios que atienden a perritas que han sido víctimas de violencia sexual por parte de sus propietarios o de algún ser, cuya mente seguramente no hila las ideas como una persona normal.

Tampoco es coherente que si alguien compra o acepta criar algún tipo de mascota, cuando enferma o envejece, decida abandonarla en una carretera, en una alcantarilla, en un río o en un basurero. Estos seres no pueden expresarse pero sienten, y sufren cuando esa persona en quien depositaron su cariño los traiciona de esa cruel manera.

Pero así como a veces los humanos traicionan a sus mascotas, también están aquellos que luchan incansablemente por concienciar a la sociedad del respeto que merecen. Y también en las redes sociales encontramos historias de humanos y animales que te arrancan lágrimas de la emoción, al ver cómo se profesan amor del bueno, ese amor que no daña.

Es necesario que las autoridades, a través de la Asamblea y su Comisión de Justicia- contemplen la viabilidad de la reforma al COIP. También es necesario que en los hogares, en las escuelas y en sitios públicos, se transmitan mensajes de una buena convivencia con los animales y las plantas, seres vivos con los cuales debemos coexistir. Es necesario que aquellos que los agreden asuman las consecuencias de sus actos. (O) et