Un ajuste que no perjudique a los pobres y genere confianza

- 23 de agosto de 2018 - 00:00

Una de las responsabilidades del Estado es el manejo de los recursos para que sean repartidos con equidad. Administrar bien un presupuesto tiene el carácter de obligatorio para quien gobierna, pero cuando se hereda una deuda de $ 60.000 millones, la posibilidad de administrar adecuadamente el presupuesto es más complicada, a no ser que se piense con inteligencia y se tomen medidas que no afecten a los más pobres.

Frente a esa situación había dos alternativas: continuar con el derroche o enfrentar el problema desde sus raíces y reconocer la existencia de un Estado obeso que se llenó de edificios, oficinas, carros... En una situación de crisis, un gobierno no puede pedir sacrificios a la ciudadanía, si no comienza por dar ejemplos y mostrar señales de que va a gastar menos y reducir sus privilegios.

En ese sentido estuvo dirigido el mensaje al país del Presidente de la República, la noche del martes, cuando se conoció que el precio de la gasolina súper subía a $ 2,98, pero se dejaba intacto el precio del gas y de la gasolina extra para no afectar a los más pobres; y es necesario acotar que los subsidios a los combustibles le cuestan al país $ 3.000 millones. Todo está enfocado en lograr un ahorro de $ 1.000 millones al año.

Se reducirá el número de ministerios de 27 a 20, se venderán 1.000 carros del parque automotor estatal, se eliminarán embajadas y consulados y se cortan los privilegios a los funcionarios públicos de alto nivel, que ya no dispondrán de personal de seguridad y les tocará pagar el consumo de sus teléfonos móviles.

Un tema importante es la supresión del régimen especial y la contratación directa o “a dedo”, que se utilizaba en el esquema de compras públicas, que se hacía sin control, incluso de manera clientelar. Esta decisión de comprar decentemente le ahorrará al Estado $ 400 millones al año.

Las medidas tienen, además, un componente social, lo cual significa que 53.000 adultos mayores se beneficiarán con el bono de $ 100 y 101.000 familias recibirán el incremento o la restitución del Bono de Desarrollo Humano. (O)